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Por: Alberto Acosta
“Este pozo ya no surte agua a la red, eso quiere decir que ya no está entrando a la red agua proveniente de este pozo. Evidentemente en la red todavía queda agua de la que estuvo lanzando el pozo en algunos fragmentos y zonas, pero se va a ir limpiando con el agua que llegue a presión de las otras fuentes con las que se está trabajando”, enfatizó.
Agregó que a unos 500 metros del pozo “Alfonso XIII” hay un ducto de Pemex, por lo que el Gobierno capitalino solicitó a ese organismo federal el análisis del mismo y la empresa estatal preparó dos pruebas.
La primera prueba, abundó Batres, consistió en verificar que la presión del ducto sea constante para descartar que haya una fuga de combustible. “Aquí partíamos de la idea de analizar si tal vez había huachicol o si, por alguna otra razón, se había dañado el ducto. Pero no se encontró en esta primera prueba”.
La segunda prueba técnica a cargo de Pemex se hará este jueves, con un aparato para monitorear con video y registrar en fotografía el interior del ducto; buscarán alguna fisura.
El mandatario aseguró que desde el 31 de marzo en que recibieron el primer reporte vecinal por olor a combustible en el agua potable, atendieron las denuncias.
El lugar fue asegurado desde la madrugada de este miércoles y permaneció acordonado; la calle Frans Hals fue cerrada por la presencia de maquinaria pesada.

Foto: (JORGE MEDELLÍN E IVÁN MONTAÑO. EL GRÁFICO)