Más Información
Italia.– La abuela Anna, o Nonna Anna, como la conocen en el pueblo de Nebbiuno, es la barista más anciana de Europa y la mujer más trabajadora del mundo, según sus vecinos y familiares, pues desde hace 65 años acude a trabajar todos los días, incluso los fines de semana y festivos. Sin embargo, aún no piensa jubilarse.
Anna Possi, de 100 años, es dueña de su propia cafetería, llamada Bar Centrale, y los 365 días del año la abre a las 7 de la mañana, trabajando 12 horas diarias. Recuerda que sus últimas vacaciones fueron hace 67 años.
Compró la cafetería con su marido y trabaja en ella desde entonces, aunque se jubiló en 1984. "Pero, ¿por qué iba a dejarlo? Para mí, mi bar es mucho más que un trabajo. Es mi vida”, contó en una entrevista.
Lee también: Brutal linchamiento en CDMX: intentaron robar una moto y uno murió golpeado

“La gente también quiere tomar café en Navidad”, así explica Anna el hecho de haber trabajado sin vacaciones durante tantos años. Gana poco con su cafetería, donde un café cuesta 1.20 euros (27 pesos), pero dice que no necesita mucho dinero para poder ser feliz.
A lo largo de los años, Anna ha visto cómo su cafetería ha cambiado. Antes, los clientes se sentaban afuera a conversar y jugar a las cartas, pero hoy en día, observa cómo todos están absortos en sus teléfonos móviles. Sin embargo, ella sigue disfrutando de la interacción humana diaria, lo que le da energía para seguir trabajando.

A pesar de su edad, mantiene una buena salud, sin necesidad de gafas y solo tomando una pastilla para la hipertensión. “Mi cabeza sigue sana y mis huesos también”, afirma con una sonrisa.
En cuanto al futuro de su querida cafetería, Nonna Anna es clara: “Cuando yo me vaya, mi negocio también se irá”. Su historia refleja no solo su incansable espíritu de trabajo, sino también el profundo vínculo que ha creado con su comunidad.